Terapia individual

¿Para qué se utiliza la terapia individual?

Basicamente es una herramienta para conseguir cambios en diferentes áreas de mi vida y mi persona. Algunos ejemplos:

  • Regular emociones que me invaden.
  • Cambiar creencias que me hacen infeliz y me impiden decidir de forma satisfactoria.
  • Aprender cómo funciona el pensamiento y la emoción, conociendo mejor la repercusión y aprendizajes de mi historia para aportar bienestar a mi vida.
  • Cambios fisiológicos donde me encuentro con muy poca energía y actividad para actuar o con demasiada perjudicando seriamente mi descanso y mi salud
  • Cambiar conductas que me crean problemas o sufrimiento.

Por último destacaría cambios en las relaciones, aprendiendo más recursos de escucha, empatía, habilidades sociales… conociendo mis obstáculos internos y mis fortalezas para relacionarme satisfactoriamente.

¿En qué consiste una terapia?

Inicialmente hablamos de lo que te gustaría conseguir y de las dificultades que surgen. En una conversación natural, respetando el ritmo personal abordaremos gradualmente el problema evaluando la información relacionada y ampliando posteriormente a otras áreas para entender la evolución personal.

Tras ir ampliando el proceso de evaluación acordamos un plan de intervención. Posteriormente iniciamos el tratamiento valorando los resultados obtenidos sesión a sesión hasta alcanzar el objetivo.

 

¿Cuánto dura el tratamiento y con qué frecuencia debo ir?

Esta no es una pregunta fácil de contestar pues hay muchos factores y varía bastante el resultado en función del problema y del tiempo que lleva este desarrollándose.

También influye si es un solo problema o varios que interactúan, la actitud y el compromiso de la persona respecto a la terapia, etc… Como referencias en objetivos muy concretos suelen durar entre 5-10 sesiones de una visita por semana o cada 15 días si el malestar no es muy alto. La media en trastornos más graves puede ser de 10 a 20 sesiones.

El tratamiento puede tener una duración incluso mayor si hay un amplio historial de trauma aunque en ocasiones la persona puede interrumpir el tratamiento antes al ver una mejoría importante de su sufrimiento y de los síntomas iniciales.

La frecuencia habitual es de una visita semanal o de una visita cada quince días cuando la persona se estabiliza y el malestar no es muy alto.

¿Alguien sabrá lo que tratamos en las sesiones?

 

La información será absolutamente confidencial tal y como exige el código deontológico y la ley de protección de datos. Sólo en los siguientes casos se podría trascender esa confidencialidad para proteger a las personas:

Artículo 8º (código deontológico del psicólogo) Todo/a Psicólogo/a deber informar, al menos a los organismos colegiales, acerca de violaciones de los derechos humanos, malos tratos o condiciones de reclusión crueles, inhumanas o degradantes de que sea víctima cualquier persona y de los que tuviere conocimiento en el ejercicio de su profesión.

 

¿Tendré que hablar de cosas incómodas?

Sólo la información necesaria en el caso de que tenga relación con lo que se quiere resolver, cuando sea el momento y tengas confianza para hacerlo.

 

¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra?

Un psiquiatra diagnostica y trata enfermedades mentales desde la parte fisiológica tratando con medicación principalmente para equilibrar, reparar o compensar la bioquímica del cerebro. Suelen tratar trastornos graves y enfermedades mentales

Un psicólogo evalúa y trata generalmente dificultades y problemas de tipo psicológico, atendiendo momentos de crisis y rehabilitando pensamientos, emociones y conductas disfuncionales. También pueden atender trastornos graves o trabajar de forma coordinada con el psiquiatra (que pauta la medicación) para facilitar la mejora del paciente.

 

¿Tendré que tomar medicación?

En general no. Sólo se recomendaría en caso de que fuera muy difícil realizar el trabajo necesario para seguir las preescripciones por la gravedad del trastorno o que el sufrimiento fuera muy alto. La medicación debe ser pautada por un psiquiatra o un médico.

Trabajemos juntos