Terapia con adolescentes

¿Sí, pero qué hay que hacer en la terapia?

En la primera sesión trabajaremos para definir y evaluar el problema concretando además los objetivos más importantes para el adolescente y la familia.

Conseguir estos objetivos acordados mejora también la forma de relacionarse, la satisfacción y los vínculos con las personas importantes de mi vida. En las siguientes sesiones además de continuar la evaluación acordamos un plan de trabajo que iremos desarrollando.

Aprenderás cómo funcionan tu mente y emociones, las creencias que te representan, las experiencias que han influido en tu forma de interpretar las relaciones y de verte a tí mismo.

Aprenderás cómo han influido los vínculos más importantes de tu vida y cómo quedarte con lo bueno para hacerlo más presente en tu vida.

¿Qué hago si mi hijo no quiere asistir?

En realidad es un servicio donde buscamos ayuda de un profesional para solucionar y vivir mejor de acuerdo con nuestros valores y objetivos, incluidos los del adolescente, no debe enfocarse como un castigo por mal comportamiento ya que no lo es.

Si el problema está en la relación familiar trabajaremos (si es posible) con la familia, no sólo con el adolescente.

 

¿Podrás enseñarle a comportarse?

En realidad un psicólogo no va a educar a tus hijos pero sí puede señalar las dinámicas familiares y sociales que influyen (sin darnos cuenta) en la forma en que se comporta.

Sí podemos ayudar a comprender las emociones y necesidades que provocan conflictos o sufrimiento en la relación, a entender que hago yo sin darme cuenta para crearme problemas.

También podemos enseñar estrategias, recursos y compartir información valiosa sobre las relaciones y el funcionamiento emocional de las personas. En todo ese desarrollo es probable que todos aprendamos y mejoremos nuestra forma de comunicar, entendernos y en definitiva de querernos.

 

¿Qué problemas tratáis?

Son frecuentes los problemas de relación con los compañeros o la familia. Es una época donde se producen cambios en el desarrollo, se busca la diferenciación con los padres y la propia identidad a través nuevos modelos de referencia y del grupo social. Puede aparecer mucha confusión, inseguridad, desmotivación o desinterés en los estudios.

También se da el acceso a las drogas y la preocupación por la imagen con riesgo de desarrollar adicciones o trastornos de la imagen o alimentarios.

Trabajemos juntos